sábado, 11 de febrero de 2017

Oruga procesionaria: Cómo actuar ante su picadura




La oruga procesionaria del pino supone una plaga en las zonas mediterráneas. En las últimas etapas de su vida como larva, como mecanismo de defensa presenta en la superficie de su cuerpo multitud de microscópicos pelos (los que le dan el color marrón), que se desprenden con facilidad de su cuerpo, que son transportados por el viento y que provocan urticaria. Puede provocar lesiones en la piel del 12% de personas que viven en zonas rurales y en el 4% de las que viven en zona urbana (1). 

En España está presente en toda la península, principalmente centro, sur y levante, y en las Islas Baleares y en todas las especies de pino, de cuyas hojas en forma de aguja se alimenta. En invierno se observan sus nidos de seda en las ramas de los pinos. En días primaverales (entre enero y mayo) abandonan los nidos en busca de un suelo adecuado para enterrarse. Característicamente se desplaza una detrás de otra, en procesión. En verano emerge del suelo en forma de polilla.

Niños, personas alérgicas o con enfermedades respiratorias, jardineros y recolectores  son la población de mayor riesgo. El contacto con sus pelos, bien por contacto directo con la oruga, bien por la presencia de estos en el aire, puede producir dermatitis y urticaria en la piel donde contacta (manos, brazos y cuello principalmente), conjuntivitis en los ojos, y menos frecuentemente rinitis en la nariz, irritación en las vías respiratorias y casos aislados de reacciones anafilácticas. Los síntomas aparecen en las primeras 24 horas tras el contacto.

La dermatitis consiste en la aparición de pequeñas pápulas rojizas en la piel donde se ha producido el contacto. Picor. Empeora con el rascado. Puede durar algunos días.
En la urticaria se producen  habones de tamaño diverso. Puede llevar asociado angioedema: edema de mayor o menor intensidad de párpados, labios, mejillas... El síntoma más frecuente es el picor. Suele desaparecer en horas.
La anafilaxia es un problema mayor, con dificultad respiratoria, edema grave, fiebre... y requiere atencion médica urgente en el Centro de Salud u hospital.


Tratamiento:
- Echar agua fría en la zona de contacto durante 5-10 minutos.
- No rascarse.
- Puede ponerse cinta adhesiva en la zona de contacto para retirar los pelos clavados. Usar una tira cada vez.
- Lavar la zona con agua y jabón.
- Aplicar un paño con agua fría durante 10-15 minutos cada hora. De usar hielo, envuelto en una bolsa o paño.
- Anestésicos como calamina o amoniaco tópicos y los analgésicos como el paracetamol  (500mg/8h) pueden ayudar a aliviar las molestias. Evitar aspirina.
- Los corticoides y antihistamínicos tópicos no suelen ser de utilidad.

- En caso de no aliviarse los síntomas en las horas siguientes o presentar una erupción extensa (toda la extremidad, todo el tronco o cabeza...), utilizar medicamentos antihistamínicos orales como hidroxicina (25mg/8h), cetirizina (10mg/24h), loratadina (10mg/24h) o ebastina (10mg/24h)
- El tratamiento oral con corticoides durante varios días se reserva para cuando no se resuelve con las medidas anteriores, hay clara sospecha alérgica o síntomas más graves. 
- Prestar especial atención en personas con alergias o enfermedades respiratorias como el asma. En casos graves (disnea, sibilancias al respirar, erupción o edema extenso) puede requerir medicación parenteral, inyectada.
- Lavar la ropa contaminada.


Cuándo acudir al médico:
- Cuando las medidas no farmacológicas o tratamientos tomados en ocasiones anteriores no resuelven el problema.
- En reacciones extensas o con síntomas de gravedad (fiebre >38ºC, falta de aire, hinchazón de cara y párpados, de lengua, vómitos, mareo...).
- Si se trata de pacientes con factores de riesgo para complicaciones (alérgico, asmático, cardiópata, embarazo...)


Recomendaciones preventivas para adultos, niños y mascotas:
Tomar precauciones principalmente en invierno y primavera.
Alejarse de pinos con nidos. No tocar los nidos ni recoger piñas de su suelo.
No jugar por el suelo cercano a ellos. No removerlo. 
Nunca tocar las orugas. No barrerlas.
Protección en días de viento.
Trabajadores: protección del cuello, manga larga, pantalones largos, botas, guantes, gafas, mascarilla.
Mojar el suelo donde se entierren las orugas, para evitar que los pelos se dispersen con el viento.


Tratamiento de las plagas: 
- Eliminar el nido mediante cepillo especial y pértiga, depositarlo en un recipiente y destruirlo.
- Fumigación, feromonas.
- Colocar bandas adhesivas con insecticida alrededor del tronco.
- Colocar conos-trampa alrededor del tronco para atrapar las orugas que bajan por él.





Bibliografía y enlaces


Las dosis de medicamentos citadas son las habitualmente indicadas a adultos sin alergia, patología o condición que las contraindique. 

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